
Cuando los escuché en el restaurante estaba seguro de que los conocía. Había algo en aquella mujer de la mesa de al lado que me era demasiado familiar, igual que en el acompañante que estaba con ella y tenía la mirada clásica del tedio… entonces me di cuenta de que no los había visto en mi vida. Sólo se parecían a todo el mundo.







2 La censura no existe... open bar.:
Exelente trabajo, me encanto leerte, gracias espero ver muchos mas, exitos
Ana María tehalekian
Es una sensación, que también he sentido en varias ocasiones
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